
La gestión se adapta a las características de cada territorio mediante recolección directa y convenios de delegación con los gobiernos parroquiales.
La limpieza de Quito también llega a sus parroquias rurales. La Empresa Pública Metropolitana de Aseo (EMASEO EP) mantiene la gestión de recolección de residuos domiciliarios en las 33 parroquias rurales del Distrito Metropolitano de Quito, mediante un modelo que responde a las características, ubicación y dinámica de cada territorio.
Para garantizar la prestación del servicio, la operación se desarrolla bajo dos modalidades de atención:
- Parroquias con delegación (9 parroquias): Mediante un convenio de delegación se transfieren recursos para que los gobiernos autónomos descentralizados parroquiales (GAD) se hagan cargo de este servicio. Esto permite que cada uno contrate personal y maquinaria local, mientras que EMASEO se encarga de controlar, coordinar y supervisar el cumplimiento de las metas.
Las parroquias bajo este modelo son: El Quinche, Yaruquí, Pifo, San Antonio de Pichincha, Tababela, Nanegal, Gualea, Pintag y La Merced.
- Recolección directa: En el resto de parroquias rurales, el servicio se presta en frecuencias interdiarias (lunes, miércoles y viernes; o, martes, jueves y sábado) en jornadas diurnas. En las zonas más lejanas, la recolección se realiza una, dos o tres veces por semana, esto depende de la generación de residuos y del número de habitantes de cada zona.
La participación de la ciudadanía es fundamental para complementar el trabajo operativo. En varios sectores rurales, parte de los residuos orgánicos son aprovechados para la elaboración de compost utilizado en actividades agrícolas locales, disminuyendo la cantidad de este tipo de residuos que requiere recolección.
EMASEO recuerda además la importancia de evitar la quema de basura, llantas y otros materiales a cielo abierto, especialmente en quebradas, bosques y zonas secas, debido al riesgo que esta práctica representa para el ambiente, la salud y la generación de incendios.
El Código Municipal 001 establece que la incineración de residuos constituye una contravención de segunda clase, sancionada con una multa equivalente al 50 % de una Remuneración Básica Unificada.
Asimismo, los residuos voluminosos o “tereques”, como muebles en mal estado, colchones, llantas usadas y poda de jardín, no deben ser incinerados ni abandonados en la vía pública. Para su correcta disposición, pueden ser entregados en los centros de operaciones La Occidental y La Forestal.
“La limpieza de Quito también se construye desde sus parroquias rurales. Nuestro compromiso es mantener una gestión cercana a cada territorio y fortalecerla con la corresponsabilidad de los vecinos, porque el manejo adecuado de nuestros residuos es una tarea compartida”, señaló Juan Pablo Pozo, gerente general de EMASEO EP.
Con una operación adaptada a las distintas realidades de la ruralidad, EMASEO mantiene la coordinación con los gobiernos parroquiales y la ciudadanía para fortalecer la gestión de residuos en todo el Distrito Metropolitano de Quito.

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