Quito fortalece su apuesta por la ‘Economía Circular’ con una nueva fase de optimización de la ‘Recolección Diferenciada’. Tras los importantes avances alcanzados desde 2024 con la implementación de este servicio en distintos sectores de la ciudad, EMASEO EP intervendrá 12 rutas estratégicas para potenciar la recuperación de materiales reciclables y consolidar la separación en la fuente.

La iniciativa permitirá fortalecer el aprovechamiento de residuos, mejorar la calidad del material recuperado y promover una mayor corresponsabilidad ciudadana en el cuidado del ambiente. Esta acción ratifica el compromiso de la actual administración municipal con la sostenibilidad, la innovación en la gestión de residuos y la construcción de un Quito más limpio, ordenado y resiliente.

Tras dos años de implementación (2024-2025), que dejó cifras récord: 37% de cobertura, 88 rutas activas y 470 toneladas de material recuperado, las autoridades han tomado una decisión basada en evidencia técnica: pasar de una lógica de expansión a una de fase de fortalecimiento, mejora continua y consolidar la cultura de separación en la fuente en la ciudad. 

Esta nueva etapa centra su atención en la calidad y el impacto de la recolección diferenciada, con los vecinos y vecinas, a través de sus experiencias. Si bien los indicadores de cobertura, rutas activas y toneladas recuperadas continúan siendo relevantes, la estrategia incorpora nuevas métricas para evaluar la transformación que está ocurriendo en los barrios, hogares y comunidades, y en la capacidad de la ciudadanía para sostener este modelo. 

Para este segundo semestre de 2026, se priorizaron 12 rutas que incluyen: El Inca, El Batán, La Paz, Iñaquito, Carolina, Vicentina, El Dorado, Jacarandá, Miravalle 1, 2 y 3, Labrador y Nayón Centro y Periférico, donde se aplicará un fortalecimiento integral de la ‘Recolección Diferenciada’. 

Este fortalecimiento de las rutas implica:

  • Ajuste de maquinaria, frecuencias y logística.
  • Despliegue de equipos de Participación Ciudadana.
  • Sistema de monitoreo con la implementación de 300 puntos de control iniciales, incrementándose en 90 puntos mensuales hasta diciembre. 
  • Aplicación de encuestas directas a los generadores (hogares y comercios) para medir el comportamiento real frente al manejo de residuos.

EMASEO hace un llamado a la ciudadanía, recordando que la recolección diferenciada es parte de la corresponsabilidad; la calidad del reciclaje no depende del camión recolector, sino del compromiso de las familias para separar adecuadamente los residuos, una acción sencilla que genera un gran impacto ambiental para la ciudad. 

Asimismo, para que el modelo sea exitoso y los recicladores de base puedan fortalecer y dignificar su trabajo, los quiteños deben adoptar la regla de las tres fracciones:

  • Orgánicos (Restos de comida): Son los residuos que se degradan rápidamente. que, al mantenerse separados de los reciclables, evitan su contaminación y deben entregarse en la frecuencia regular de EMASEO.  
  • Inorgánicos aprovechables (Reciclables): papel, cartón, vidrio, latas y plásticos limpios y secos. Deben entregarse prioritariamente a los recicladores de base o a las rutas de recolección diferenciada implementadas por EMASEO EP.
  • Inorgánicos no aprovechables (Desechos): papel higiénico, servilletas usadas, pañales y toallas higiénicas. Estos desechos deben colocarse en una bolsa distinta a la de los reciclables y entregarse en la frecuencia establecida para la recolección diferenciada.

Este nuevo enfoque consolida alianzas estratégicas con recicladores de base, la industria y la ciudadanía, reduciendo progresivamente la disposición final en el relleno sanitario. 

La meta de Quito para finales de 2026 es clara: transitar hacia una ciudad más sostenible, inclusiva y eficiente, donde la separación en la fuente se consolide como un hábito ciudadano capaz de transformar los residuos en oportunidades para el desarrollo ambiental, social y económico de la ciudad más linda del mundo.